Mensaje de Bienvenida


Bienvenidos a mi blog.
Aquí podréis encontrar mis reportajes sobre lugares abandonados que voy visitando.
Se trata de lugares cuyo encanto sólo entendemos quienes tenemos esta afición.

Se aceptan todo tipo de opiniones, consejos y críticas; ya sean positivas o negativas, pero siempre desde el respeto.

¡Que lo disfrutéis, y gracias por pasaros por aquí!

No se facilitan las ubicaciones de los lugares; para ayudar a su conservación.

Si veis que paso mucho tiempo sin publicar algo, podéis echar un vistazo al apartado "Próximamente"; puede que ahí veáis si hay algo previsto para más adelante.

CONTACTO ... Para cualquier cosa que queráis decirme; consultas, incidencias, o lo que sea. :)

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domingo, 9 de noviembre de 2014

El Apartahotel del Chino.

He tardado más de lo previsto; tenía previsto publicar éste reportaje en Mayo pero...
¡Más vale tarde que nunca!
Por asuntos personales, no he podido hacerlo antes.


Ha sido un paréntesis más largo de la cuenta, pero aquí estoy de nuevo; el blog no ha sido abandonado ni tampoco he abandonado la afición, como llegó a pensar alguno de mis seguidores.
Nano; de Máquinas y Escombros Urbex, me escribió preocupado al ver que llevo varios meses sin publicar nada en el blog ni en las páginas de Facebook sobre lugares abandonados.
Lo que pasa es que se han dado muchos cambios en mi vida; lo más relevante es que ya no estoy en Lanzarote; llevo 3 meses en la península y... 

¡He encontrado trabajo! Esta es otra razón por la que ahora tengo menos tiempo que dedicar al ordenador; por tanto, no os preocupéis si no publico cosas o no comento vuestros reportajes con la misma frecuencia que antes, cuando no tenía ninguna ocupación.

El tiempo que he pasado sin publicar nada nuevo se verá compensado con las dimensiones de este reportaje; pues es largo: Poco más de 300 fotos; así que haceros la merienda antes de sentaros a mirarlo; (Jajajaja)
Y es que de los abandonos grandes salen los reportajes más largos; ya que es más espacio por recorrer, más rincones que fotografiar y más sensaciones vividas; unidas a un mayor tiempo explorando.


Hacía tiempo que sabía de la existencia de éste complejo hotelero, pero no encontraba ocasión de acercarme.
Supe de ellos a través de una noticia en la que comentaban un incendio que se había producido en el lugar, y que además sirve de refugio para indigentes. Otra razón por la que no me animaba a ir.

Un día que estuve buscando trabajo en la zona donde se encuentran, aproveché para curiosear.
Sólo estaban okupados los apartamentos de primera fila; esos cuyos balcones dan a la carretera de una calle comercial muy concurrida.
Los de la zona interior del complejo, estaban todos vacíos. Curioso; normalmente es al revés porque los okupas tienden a querer pasar lo más desapercibidos posible.

Como en otras visitas abandoniles, aquí también tuve un par de anécdotas que siempre me gusta compartir con los lectores; y es que cuando estaba haciendo fotos en la zona de la piscina, pasaron muy cerca de mí varios de esos okupas y no me dijeron absolutamente nada.
Ellos a lo suyo y yo a lo mío.
Mejor; porque yo no estaba molestando a nadie; simplemente estaba haciendo fotos; al igual que ellos también se metieron a vivir ahí sin molestar a nadie porque no tienen otro lugar.

La segunda anécdota pasó cuando ya me iba; después de unas 3 o 4 horas de exploración.
Iba a subir al apartamento quemado; que estaba en un 4º piso. Cuando estaba subiendo las escaleras; visibles desde el edificiol de atrás, que está habitado, oí que una señora me llamaba.
Me dijo que tuviera cuidado; que ahí hay un hombre con malas pulgas y muy aficionado a la bebida; y que "A ver si me voy a quedar ahí"
Le pregunté que dónde estaba; que si era en el quemado, a lo que ella me respondió: "Sí; lo quemó él."

Le agradecí por el aviso y aproveché para explicarle que yo sólo estaba haciendo fotos, antes de bajar nuevamente.
Después de semejante advertencia, mejor no entrar por si las moscas. Ella vive justo detrás de ese gran complejo abandonado; así que sabrá mejor que nadie qué es lo que se mueve por ahí.
Además, estaba yo sola en aquel gran lugar abandonado; por lo que había que multiplicar las precauciones.

De modo que ese incendio del que hablaba la noticia, fue provocado por un pirómano.
Hasta poco después de la exploración, yo sólo sabía éste dato del incendio, y más nada acerca del edificio; por lo que contacté vía Facebook con el Ayuntamiento de la localidad donde se encuentra.
Me respondieron enseguida; fue la empresa propietaria la que decidió cerrarlo (no especificaron los motivos), y están en posesión de una licencia para proceder a su derribo.  Una vez hecho ésto, hay planes de construir en el lugar un centro comercial y aparcamientos subterráneos.

Poco tiempo después, volví a ir en compañía de un amigo que me explicó por qué se abandonaron estos apartamentos:
Frente a ellos se construyó un hotel que les tapó las vistas al mar; por lo que los propietarios de los apartamentos denunciaron a dicho hotel; el cual, ya de por sí es ilegal por estar parte de él dentro de la playa; lo que está prohibido.
Por ello, el hotel denunciado decidió comprar los apartamentos para que los propietarios dejaran de darles la brasa; y una vez comprados, nunca se explotaron por esos nuevos propietarios; por lo que la compra fue la raíz del abandono.

Al reportaje le he titulado "El apartahotel del Chino" ya que cuando fui a explorar con mi amigo, cuando estábamos en lo que era el restaurante apareció un chino diciéndonos que no podíamos estar allí y que nos vayamos (Como si fuera suyo)

A continuación, os dejo con las fotos del lugar:


Algunos lugares abandonados saltan a la vista desde Google Maps. Este es uno de esos casos; la piscina vacía y sucia lo delata.
Además, ya podemos hacernos una idea de las dimensiones del lugar que vamos a visitar.

Los otros apartamentos que están más arriba  no están abandonados; sólo está la piscina tapada con cemento porque se acordó quitarla; pero en ellos vive gente.

Como siempre, damos primero un rodeo para estudiar la zona, a la vez que vamos haciendo las primeras fotos.
Esta es la parte trasera.


Esta foto está hecha desde la calle principal; es la zona okupada.
Como podéis apreciar, en uno de los balcones hay un tendedero con ropa tendida; signo de que ahí hay gente (No está siempre la misma ropa ahí olvidada; a veces no hay y otras veces hay otras cosas; si hay movimiento es que hay gente)


Empezamos la exploración en sí; se empieza a ver algún que otro detalle ya en el primer apartamento al que entro.





El siguiente apartamento que nos encontramos es uno de los que "Se han quemado":

Paredes y azulejos ennegrecidos por el incendio. 









Continuamos la exploración.


O las habitaciones dobles eran demasiado pequeñas, o las camas demasiado grandes; pues la cama se ocupa casi toda la habitación.



 Éste es el bar-piscina; así que a continuación veremos primero la piscina y luego entraremos al restaurante.

La piscina y parte del hotel cuando éste no estaba abandonado (Imagen archivo de Internet)

El mismo lugar, en la actualidad.



Una de las luces de la piscina. Perfectamente intacta.


Nunca había visto una piscina abandonada con las paredes tan inmaculadas. ¡Ni una sola pintada!
Pero por aquí nos encontramos algo curioso:

 ¡Cultivos! Alguno de los okupas ha montado su propio huerto ahí.
He de puntualizar que eso no estaba ahí la primera vez que fui a éste sitio; sino en mi segunda visita, sólo una semana más tarde.



Vamos al restaurante.



Era un lugar bastante espacioso; o dará esa impresión por la falta de mesas.
También me llamaron la atención los grandes ventanales, y los ventanucos superiores; todo ello para proporcionar la mayor luminosidad natural posible.  





El restaurante era buffet; aquí nos encontramos la mesa-mostrador que antaño mantenía las comidas.


 Los reguladores de temperatura.












Muchos enchufes se ven por esta zona...


 Al principio no había hecho mucho caso a ese revoltijo de cables; pero...
¡¡Hostia!! Fue lo que me salió cuando toqué el interruptor y ¡Se encendió! En esta zona del antigui restaurante hay luz. Pero sólo en esta zona; porque luego en la sala donde está la barra enchufé el móvil para comprobar si ahí había, y no la había.



El clásico que no podía faltar; no hay abandono sin su típica foto de la silla.


Esto es increíble. Esto en un sitio como el que estamos visitando, todos estamos acostumbrados a verlo destrozado.




El montacargas.




 Aquí estaba la cocina.

Otra silla; en éste abandono tenemos para elegir.

Bonito efecto; en el suelo se ve el violeta de los cristales.

 ¡Un restaurante con balcones!
Son los únicos de esta zona a los que he podido acceder; ya que los demás son los de los apartamentos okupados.


Aquí también había agua.
El haber abierto la llave con esa curiosidad de explorador que todo lo toca, fue lo que alertó al chino; ya que llegó a donde estábamos nosotros y dijo que le estaba cayendo agua en el bar, o algo así.
Entonces... El chino tiene alguna especie de conexión rara entre éste restaurante abandonado y el suyo; que está justo debajo.
Porque el agua, la luz...


 ¿Se utilizaría también como picadero?







La primera pintada en todo este gran abandono.
A saber qué pone ahí...

Pero seguimos en el restaurante.


Volvemos a la zona de los enchufes y vemos que las luces de fuera están conectadas aquí; pues se encendían al tocar el interruptor. Después de dicha comprobación, volvimos a dejarlo apagado; tal y como estaba
Y esas son las luces del restaurante chino que ya os he comentado.



Un adorno de Navidad.

La zona del agua; esto seguramente en el pasado sería donde estaba el "Office" (Donde se friegan los platos y demás)









Sin tocar... Alucinante.
Parece que esto lo acabasen de poner después del abandono y los destrozos, ya que no muy lejos hay otras mangueras que sí tienen el cristal roto.















Vemos ahora el bar-piscina que antes habíamos dejado a medias.

 Poca cosa queda.



Vista de la piscina desde la barra.







Dejamos ya atrás el restaurante y continuamos visitando otras estancias de éste gran abandono; desde éste ángulo la hilera de apartamentos llega hasta perderse por allí detrás.



Todos los apartamentos tenían en común que su parte más destrozada era la cocina.






Los apartamentos se disponen en cuatro pisos.







Esta es probablemente la cosa más rara que he visto en un lugar abandonado.
Vemos una bandeja con una extraña mezcla de algo; carne o yo qué sé; pero está atada, el trozo de madera no sé para qué es, y el cordón llega hasta uno de los balcones de la 4ª planta; si os fijáis, puede verse un poco; por delante de la puerta del apartamento de la planta baja que el interior se ve más oscuro y se ve un poco la cuerda al ser de color claro pero muy delgada.




Había por todos lados cojines de éstos; pero ni rastro de sus respectivos sillones.


¡Hasta en la bañera! Por ello, en un principio había pensado en llamar al reportaje: "El hotel de los cojines cilíndricos", pero finalmente le puse el que tiene debido a la anécdota vivida.

Vaya manera de colocar los sofás.



Esta urna que estaba entera, al volver a la semana siguiente estaba ya rota. 

Los mismos sofás de antes, desde el otro lado. 

Subimos estas escaleras y entramos al cuartito que se ve al fondo.



Esta tabla de planchar aquí me hace deducir que tal vez esta sería la zona de lavandería.
También había pensado en que puede ser donde se guardaba el material del servicio de limpieza; pero para entras aquí hay que subir dos escalones y sería muy tedioso entrar y sacar todos los días esos carros que se usan para limpieza de grandes superficies.





Desde el pequeño cuartito donde estaba la tabla de planchar. 

Desde el otro lado; donde está el escritorio a la entrada.


Un extraño tubo que llega hasta el muro ssperior que da a la calle.

Una Flor de Pascua totalmente florecida. Lo más raro visto entre tanta dejadez.



Otro modelo de silla.








Carbón dentro de una reseca y gastada bolsa. Tanto, que se rompía sólo con tocarla y estirar un poco de ella y arrastrarla hacia nosotros para ver el contenido (Estaba en el centro de una cama) 






















 La escalera totalmente llena de hojas caídas; y el paso obstruido por un árbol.

Una gran telaraña.












 Una de las cosas que más me gustan de los lugares abandonados, son los pasillos. Pasemos por éste; al final del cual llegamos a la zona de la piscina.


 Cuando más largos y estrechos, mejor; más adrenalina.


 La ducha de la piscina.



 Esta parte ya la conocemos; es el restaurante.

Por ahí entran y salen los chinos; al lado del portón está el restaurante.








 Un horno.









Ahora la línea está vacía; pero en otra visita posterior había ropa tendida; prueba indiscutible de que hay movimiento en éste abandono.

 Ahí está.

 Los baños de la piscina. Tan llenos de trastos, que era imposible acceder a ellos.

Aún hay papel en el depósito.


Una pérgola medio caída.



Qué irónico; cuando no hay ni un solo apartamento que no tenga basura en su interior.
Otra idea de título para el reportaje podría haber sido "El Hotel Vertedero".



La escaleta que vimos antes y en la que el árbol nos cortaba el paso, ahora desde el otro lado; aquí se aprecia mejor el obstáculo.

 La manguera; como si la piscina se fuese a volver a llenar.



La telaraña rodeaba prácticamente toda la ventana. 




Por aquí ya van apareciendo más cosas. 


Pensaba que las cajas estaban vacías... ¡Pero no!






La habitación de los trastos.













La estantería estaba nueva. 


La cocina mejor conservada de todo el complejo.

Volvemos al cuarto de los trastos; donde había de todo. Pasé ahí un rato bastante grande con mi amigo.










Un manual de móvil sin abrir. 


¿Os acordáis de aquellos enchufes anti-mosquitos en los que se metían estas pastillas? 





¿Os dais cuenta? No exageré cuando dije que en esta habitación había DE TODO: Juguetes, comida, cosméticos, artículos de droguería, de papelería, libros, discos, calzado... En fin; de todo.  





Y aquí estaba también el protagonista de mi felicitación navideña del año pasado.
Hice la foto precisamente pensando en ello; ya que la visita a este lugar se realizó en Octubre y Noviembre.


Una tabla muy llamativa.



Un balón aplastado. 








Una batería de móvil. 





Y ahí arriba está el otro apartamento quemado (El anterior que vimos en las primeras fotos estaba en otro lado y en un primer o segundo piso).

Me disponía a entrar a verlo; pero...
Salvada justo a tiempo. Mirad qué poco me faltaba para llegar; y justo en ese momento fue cuando la vecina me alertó sobre lo que ya comenté en la introducción.
Esto fue el día que estaba yo sola; no en la posterior visita, cuando fui con mi amigo (Que tampoco entramos porque le conté lo ocurrido y él desde el otro lado del apartamento dijo ver al hombre en el balcón).

¡Están quemados hasta los escalones!






La zona de piscina y bar, desde uno de los balcones superiores.






Y enfrente, los okupados.


Vamos tomando más altura.



Unos fideos.

Otra cocina relativamente bien. (A las demás les habían arrancado todos los muebles) 













Esta habitación estaba relativamente mejor que las demás; sólo faltaba que la cama tuviera el colchón y ya estaría completa. 



Me llama especialmente la atención ese círculo de suelo diferente al resto de la terraza. 










 La exploradora.






 "El baño de los fumadores".

 El apartamento quemado de la 4ª planta; donde el peligro acecha.
Jajajaja, parece el título de una película de terror.

Desde lejos ya impone.






 Veamos qué hay ahí dentro.
Como la puerta está cerrada, lo hacemos a través del cristal roto; como siempre que no se puede entrar a algún sitio en éste mundillo.





¿Será el gato del pirómano?


Ya nos vamos.

Desde arriba, el tubo que habíamos visto al lado del cuarto donde estaba la tabla de planchar.
Fijáos el gran desnivel que hay; pues al asomarnos desde la calle, las primeras plantas están más abajo; desde aquí (Parte trasera) estábamos más o menos a la altura de la 3ª planta.
Por eso en ambos laterales del complejo hay sendas escaleras; y dentro del complejo también las hay.


Una última ojeada ya desde fuera, antes de despedirnos de éste grandioso lugar.


Pero ésto no es todo; antes de dar por concluído el reportaje, os añado un vídeo de la exploración; el vídeo que grabó mi amigo; en el cual; además dela exploración en sí, se ve la escena del chino que ya comenté también en la introducción.

¡Sí, lo tenemos en vídeo! Mi amigo llevó unas gafas con cámara integrada, y fue grabando durante toda la exploración. Y de casualidad nos encontramos con esta anécdota que también quedó registrada para la posteridad.

video


Ahora sí, aquí termina el reportaje; espero que os haya gustado y que hayáis disfrutado mirándolo tanto como yo haciéndolo.
Me sorprendió especialmente el hecho de que, a pesar de que el lugar lleva abandonado varios años y el acceso es muy fácil, las paredes estén blancas; como si estuviera en uso o cerrado. Ni una sola pintada en ningún apartamento, ni en el restaurante... Nada; y hoy en día no es fácil dar con un abandono así; porque no sólo estaba totalmente libre de pintadas, exceptuando los dos pequeños letreros de la zona de la piscina; sino que también había cosas sin romper que normalmente aparecen rotas; como el cristal de la manguera de incendios.